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“Por supuesto, la motivación no es permanente. Pero tampoco lo es el baño; es algo que debe hacer de forma regular”

Zig Ziglar.

Hace un tiempo descubrí a una investigadora, Amy Cuddy, experta en comunicación y lenguaje no verbal, quien, entre otras cosas, empezó a preguntarse cómo es que personas invidentes de nacimiento, cuando terminaban una carrera en primera posición, lo celebraban con la conocida postura de la victoria, es decir, con los brazos extendidos hacia arriba en forma de V. ¿Cómo podía ser que estas personas imitaran la misma postura que los demás atletas, si nunca la habían visto?

Estas y otras preguntas, han llevado a Amy a estudiar en profundidad la universalidad del lenguaje gestual y de qué manera este, está ligado y relacionado con nuestras emociones. Por ejemplo, uno de los descubrimientos que ha hecho, es el de que cambiando nuestra postura, podemos cambiar la química de nuestro cuerpo y, por lo tanto, la emociones, de manera que simplemente cambiando nuestra corporalidad a lo que ella llama, posturas de poder o expansivas, podemos bajar los niveles de cortisol “la llamada hormona del estrés” y sentirnos más confiados y seguros.

Dos de estas posturas, son las que ella llama la postura del ganador y la postura de wonder woman, que puedes ver en las siguientes imágenes:

  1. Postura del Ganador.

  1. Postura Wonder Woman.


Para mí, fue un hallazgo sorprendente el hecho de descubrir que, cambiando nuestra postura durante varios minutos, la química de nuestro cuerpo y, por lo tanto las emociones,  también pueden cambiar.

De hecho, podemos ver que tanto nuestro bienestar como nuestro malestar emocional, tienen un componente químico relacionado.

Se ha estudiado que:

  • La ansiedad está relacionada con niveles bajos de dopamina.
  • La depresión con niveles bajos de dopamina y serotonina.
  • El estrés con niveles altos de cortisol.
  • El miedo y la ira con niveles altos de adrenalina y noradrenalina.
  • La felicidad con altos niveles de dopamina, serotonina y endorfinas.
  • El amor con altos niveles de dopamina, serotonina y oxitocina.

 “Sé consciente de que en este momento estás creando. Estás creando tu próximo momento basado en lo que sientes y piensas. Eso es lo que es real”

Doc Childre.

Así que, podemos decir, que existe una química del bienestar formada por la serotonina, la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.

  • La Serotonina, es una sustancia que influye notablemente en nuestro estado de ánimo y se libera tras realizar actividad física o ejercicio. Su incremento es responsable de una sensación de calma que nos aleja de estados depresivos, y nos permite conciliar mejor el sueño, calma la ansiedad y alivia la depresión. Algunas maneras de producirla son el hacer ejercicio, la meditación y la relajación, y el contacto con la naturaleza.

 

  • La Dopamina nos permite experimentar placer tras la actividad física y tras conseguir un logro o una meta. Podemos cultivarla con ejercicio y aprendiendo a establecer metas, alcanzándolas y celebrándolas.

 

  • Las Endorfinas son un opiáceo natural que nos produce una sensación de bienestar y alegría, y nos ayuda a calmar dolores. También ayuda a reducir la ansiedad y el estrés. Su liberación está relacionada con el movimiento y el ejercicio, y una de las aliadas más potentes para su producción es la risa.

 

  • La Oxitocina es comúnmente conocida como la hormona del amor, y está relacionada con el contacto físico y los vínculos entre seres humanos. Una manera de producirla es lo que Elsa Punset llama “Los abrazos de seis segundos”, pero también todo lo que tenga que ver con contacto directo como besos, caricias, masajes y por supuesto, hacer el amor.

 

Si quieres  conocer más actividades que te ayuden a generar toda esta química del bienestar, puedes verlas en el artículo “12 Actividades Emocionalmente Inteligentes” en el siguiente encale: http://raulravelo.com/12-actividades-emocionalmente-inteligentes/

 

 

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