Blog

Inteligencia Ecológica

 “El hombre es la especie más insensata, venera a un dios invisible, y maltrata una naturaleza visible, sin saber que esa naturaleza que el maltrata, es ese dios que el venera”

Hubert Reeves.

Desde muy jovencito me ha llamado la atención, como es que viviendo en un planeta que generosamente nos da todo cuanto nos hace falta para vivir, oxígeno, agua, alimentos y otros seres con los que relacionarnos y convivir, como puede ser que lo estemos destruyendo a un ritmo y con una violencia tan brutal. Es como cagar en el mismo plato donde comemos, perdónenme este ejemplo un poco asqueroso, pero para mí es tal cual, y me parece que no tiene ningún sentido.

Si observamos las etimologías de las palabras Ecología y Economía, podemos descubrir que la primera significa “El estudio de la casa” y la segunda “La gestión de la casa”. No hace falta ser un experto en estos temas para ver como la mayoría de las economías, no tienen para nada en cuenta las leyes y ritmos naturales, de manera que estamos gestionando nuestra casa, obviando la capacidad y conservación de los ecosistemas, y las leyes que los rigen.

Expertos científicos y ecologistas nos hablan de los límites planetarios. Estos límites son nueve procesos fundamentales para la estabilidad de la tierra, y sugiere una serie de umbrales para estos procesos que, en caso de ser superados, pueden poner en peligro la habitabilidad del mismo. En este momento se estima que ya hemos superado cuatro de ellos.

Y es que si nos vamos a la etimología de la palabra humano, podemos ver que significa “El que pertenece a la tierra”, y este simple hecho, hace tiempo que hemos dejado de tenerlo presente, hasta un punto, que nos hemos convertido en la principal amenaza para el equilibrio del planeta y para nuestra propia supervivencia.

Así que en este post, por un lado, me gustaría compartir tres recursos que pueden hacernos tomar conciencia ecológica y ayudar a recordarnos nuestro lugar y papel en este planeta:

  1. Documental HOME.

Home («Hogar» en español) es un documental dirigido por Yann Arthus-Bertrand y estrenado en 2009. La película está enteramente compuesta por vistas aéreas de diversos lugares alrededor del mundo junto a la voz de un narrador. Muestra la diversidad de la vida en La Tierra y cómo las actividades humanas se han convertido en una amenaza para el equilibrio ecológico del planeta.

  1. Charla TED del científico y profesor Johan Rockstrom sobre los límites planetarios.
  1. La película Wall-E:

Wall-E es una película de animación de pixar, cuya trama es la de un robot de la línea WALL-E, diseñado para limpiar la basura que cubre a la Tierra después de que fuese devastada y abandonada por el ser humano en un futuro lejano. Tras esto, se enamora de EVA, una robot que es enviada al planeta para investigar si existen indicios de vida, lo cual significaría que el lugar puede ser nuevamente habitado por la humanidad. Una vez que consigue su objetivo y encuentra una planta, EVA se dirige rápidamente a la nave de la que provino, Axioma, por lo que WALL-E la sigue al espacio exterior en una aventura que cambiará el destino de ambos para salvar a la naturaleza y a la humanidad.


 “La tierra no pertenece al hombre. Es el hombre el que pertenece a la tierra”

Jefe Seattle.

Pero si bien es verdad que los seres humanos nos hemos convertido en una de las principales amenazas para nuestro hábitat y para nosotros mismos, este hecho, no es más que una consecuencia de otro hecho más profundo, la propia desconexión con nuestro SER.  Álex Rovira lo expresó muy bien cuando dijo “Vivimos una gran miseria económica porque ha sido construida desde una gran miseria psicológica” a lo que yo añadiría, miseria emocional y espiritual, es decir, una crisis de sentido, del sentido de nuestra propia vida.

A mí me gusta mucho utilizar la basura como metáfora, porque si uno se fija, la basura es un concepto humano, en la naturaleza todo cuanto existe tiene un propósito y funciona de manera orgánica para un beneficio global, la caca de la vaca por ejemplo, se transforma en abono que sirve para enriquecer la tierra y mejorar la calidad de todo lo que crece. En este sentido, para mí la basura es sólo un ejemplo de la basura psicológica, emocional y espiritual que la mayoría de nosotros llevamos dentro.

Si nos fijamos en los datos, podemos constatar una gran paradoja, porque si bien nunca ha habido una época con tanta riqueza material y tantos avances tecnológicos y científicos, al mismo tiempo, los índices de suicidios y las tasas de ansiedad, estrés y depresión no paran de subir. De hecho, en un artículo que leí en un diario digital recientemente, se hablaba de que en el caso de España, desde finales de 2007 hasta hoy, el consumo de antidepresivos se había triplicado.

Para mí, la clave reside como casi todo lo importante en la vida, en el interior. En este caso, en contestar y descubrir una de las grandes preguntas que estamos invitados a hacernos, ¿Cuál es nuestra misión o propósito en la vida? porque de la misma manera que cada insecto y cada planta cumple una función en lo individual y colectivo, ¿por qué nosotros, lo seres humanos “Los que pertenecemos a la tierra” íbamos a ser diferentes? De ahí que el autoconocimiento y el desarrollo personal sean la puerta que abre ese camino hacia la verdadera respuesta, tal como decía Jim Rhon, “La vida tiene una forma muy curiosa para camuflar las respuestas, de tal forma, que sólo se hacen evidentes, para aquellos que tienen la motivación para buscarlas”

Ya para terminar, el otro recurso que me gustaría compartir en este post, es un cuento que escuché por primera vez al experto en Desarrollo Personal Borja Vilaseca, y que ilustra de una manera muy bonita las reflexiones incluidas en este post.

“El Cuento del Científico”

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba sus días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario, decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo. De repente, se encontró con una revista en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras, recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta, se lo entregó a su hijo diciendo:

– “Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin la ayuda de nadie.”

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente:

– «Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo».

Al principio el padre no creyó al niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, hubiera conseguido componer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares, pero. ¿Cómo era posible? ¿Cómo lo había conseguido?

– “Hijito, tu no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?”

– “Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado había la figura de un hombre. Así, que dí la vuelta a los recortes, y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.”

– “De esta manera, cuando conseguí arreglar al hombre, dí vuelta a la hoja y ví que había arreglado al mundo”.

 

 

Autor


Avatar