Cuentos para despertarRecursos

Cuento “La vaca”

"Los cuentos sirven para dormir a los niños y para despertar a los adultos"
Jorge Bucay
Un maestro paseaba por el bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una visita al lugar. Llegando al lugar se dio cuenta de la pobreza del sitio, la casa de madera, los habitantes, una pareja y tres hijos, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.
Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó:
- En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿Cómo hacen usted y su familia para vivir aquí?
El señor respondió:
- Amigo mío, nosotros tenemos una vaca que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o la cambiamos por otros alimentos en la ciudad vecina, y con la otra parte, producimos queso, manteca, y otros productos para nuestro consumo y es así como vamos sobreviviendo.
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue.
En medio del camino, se giró hacia su fiel discípulo y le ordenó:
- Da la vuelta, vuelve a la casa, coge a la vaca y tráela con nosotros.
El joven miró al maestro con estupor y le cuestionó su petición, porque la vaca era el único medio de subsistencia de la familia, pero como percibió el silencio absoluto del maestro, cumplió rápidamente la orden. Durante años, el discípulo jamás supo el destino que el maestro dio a la vaca.
Un día, el joven decidió volver al lugar, para contarles todo a la familia, pedirles perdón y ayudarles. A medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, un coche en el garaje de la casa, y varios niños jugando en el jardín.
El joven se sintió triste y desesperado, imaginando que aquella humilde familia hubiera tenido que vender el terreno para sobrevivir. El joven entró corriendo a la casa y, muy sorprendido, vio que era la misma familia que visitó hace algunos años con el maestro. Elogió el lugar y pregunto al señor:
- ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar la vida?
El señor entusiasmado, le respondió:
-  Nosotros teníamos una vaca, pero un día, desapareció y nunca más supimos de ella, de ahí en adelante, nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos. Así alcanzamos el éxito que sus ojos ven ahora