Blog

“No hay nada inteligente en ser un infeliz”

Ricardo Gómez.

En el post de hoy, quiero compartir algunos estudios que reflejan tanto los riesgos que tiene ser completos analfabetos a la hora de gestionar nuestras emociones, como los beneficios de saber hacerlo, y es que, y sólo por citar algunos datos, España se encuentra entre las diez principales potencias en el consumo de antidepresivos del mundo, habiendo triplicado su cifra desde el año 2.000 al 2.013. Por otro lado, según datos de la organización mundial de la salud, la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y, la ansiedad, a más de 260 millones.

  • El Doctor Sir William Osler realizó investigaciones que demostraron la existencia de una relación entre las enfermedades del corazón y determinados patrones de conducta. Casi un siglo más tarde, los cardiólogos Friedman y Rosenman reafirmaron esa relación con los siguientes patrones de conducta: por un lado vivir siempre con prisas y, por otro, experimentar con frecuencia sentimientos de enfado, hostilidad y agresividad. Relacionándose de esa manera el estrés con las enfermedades cardiovasculares.
  • Epidemiólogos de la University College (Londres) monitorizaron estímulos mentales positivos y negativos para medir biológicamente la felicidad y la tristeza (presión arterial, cortisol). Las personas de carácter triste producían un 32% más de cortisol. Concluyeron que quienes tienen un ánimo positivo, padecen menos problemas endocrinos y vasculares.
  • Christopher Peterson, psicólogo de la Universidad de Michigan, realizó un estudio con 122 hombres que habían sufrido un ataque al corazón. Se evaluó su grado de optimismo. Ocho años más tarde, 21 de los 25 hombres más pesimistas habían muerto; y tan solo 6 de los 25 más optimistas.
  • Bruce McEwen, psicólogo de la Universidad de Yale, publicó en 1993 un estudio en el que demostraba la relación entre estrés-enfermedad. Señaló que el estrés provocaba:
  1. Alteración de la función inmunológica.
  2. El aumento de la probabilidad de sufrir infecciones virales.
  3. Aumento en la probabilidad de sufrir infartos.
  4. La aceleración del comienzo de la diabetes.
  5. El incremento de ataques de asma.
  6. Daños en el hipocampo, perjudicando así a la memoria (cuando el estrés se mantiene de forma prolongada en el tiempo).
  • En 1996, el psicoterapeuta clínico americano Lawrence Le Shan, realizó un estudio con más de 500 pacientes de cáncer, en el que concluyó que había una relación entre la aparición de tumores malignos y la pérdida del sentido de la vida (desesperanza, desamparo), la incapacidad para expresar enfado y la pérdida de una relación emocional importante.

“Sólo tú puedes decidir que hacer con el tiempo que se te ha dado”

Gandalf el gris.

  • La Universidad de Kentucky publicó, en 2001, un estudio realizado en un convento de monjas. A través del análisis de los votos de ingreso que habían hecho las novicias, se concluyó que aquellas monjas que se planteaban los votos con una actitud optimista, vivían más años (una media de casi ocho más) que aquellas que plantearon los votos como un sacrificio.
  • Un estudio realizado durante 7 años a más de 3500 ancianos de Canadá, concluyó que aquellos ancianos que consideraban, al comienzo del estudio, que su salud era mala, tuvieron una tasa de mortalidad tres veces superior a la del grupo de ancianos que opinaban que su salud era excelente (incluso habiendo casos en que los optimistas tenían, según los médicos, un estado de salud peor que algunos del grupo de los pesimistas).
  • La Clínica de Reducción del Estrés de Jon Kabat-Zinn, ha demostrado que el entrenamiento en relajación, ayuda a los pacientes a reducir los síntomas de sus aflicciones y acelera la recuperación de sus enfermedades.
  • En un estudio realizado con nadadores olímpicos en los que se les mentía en relación al tiempo que realizaban durante los entrenamientos, se halló que los más pesimistas tenían un tiempo peor cuando se les invitaba a repetir la prueba. De manera opuesta, los más optimistas eran capaces de mejorar su marca, demostrándose de esa manera que las personas optimistas son más resilientes y se esfuerzan más por superar los obstáculos.
  • Norman Cousins, director de la revista Saturday Review en la década de 1970, fue diagnosticado con una enfermedad autoinmune, con solo una posibilidad sobre 500 de curarse. Siendo consciente de que el estrés y la preocupación solo podrían empeorar su estado, concluyó, por simple deducción, que las emociones positivas podrían mejorar su salud. Cousins, con la aprobación de su médico, se instaló en un hotel, y estuvo viendo día tras día películas cómicas, vídeos y espectáculos humorísticos, para beneficiarse de las virtudes terapéuticas de la risa. De forma casi milagrosa, la enfermedad remitió y Cousins se curó. Este suceso fue considerado como fundamento científico por muchos investigadores, entre ellos el Lee Berk. Este y su equipo realizaron un estudio en el que descubrieron que la risa tiene efectos significativos y sorprendentes en el funcionamiento de nuestro sistema inmune.
  • Un estudio realizado por The Society for Human Resource Management (SHRM), en más de 600 empresas, demuestra que los programas de entrenamiento de habilidades socio-emocionales mejoran la salud y el equilibrio emocional de sus trabajadores (reduce el estrés, el absentismo y la rotación) y el rendimiento de los equipos de trabajo (incremento de resultados de hasta un 56% y mejora del clima laboral).

 

En este enlace, puedes descubrir 12 actividades emocionalmente inteligentes: https://bit.ly/2OVXhua

0

Blog

“Las mejores y más bellas cosas en el mundo no se pueden ver ni siquiera tocar, deben ser sentidas con el corazón”

Helen Keller.

En este post, quiero compartir diez vídeos acompañados de diez frases, para trabajar conceptos y aspectos de la Inteligencia Emocional.

 

Este vídeo, es ideal para trabajar el concepto de neuroplasticidad, es decir, la capacidad que tiene nuestro cerebro para cambiar y para aprender.

 

“Dos clases de personas fracasan en la vida. Las que no saben ni quieren aprender, y las que creen que lo saben todo” Warren Buffett.

 


Este anuncio de la marca Dove, trata muy bien el cómo nos vemos y el cómo nos ven los demás, compartiendo una reflexión sobre nuestro autoconcepto y nuestra autoestima y, de qué manera, a menudo somos nuestros peores aliados.

“Ni el peor de tus enemigos, puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos” Buda.


En este vídeo, se puede ver un ejemplo maravilloso de la fuerza y el impacto que tiene nuestra mirada sobre los demás, en concreto, habla del efecto Pigmalión, y de hasta qué punto, nuestras percepciones y expectativas sobre los demás, pueden darles alas y ayudar a sacar lo mejor de cada persona.

“Trata a un ser humano como es, y seguirá siendo como es. Trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que puede llegar a ser”  Goethe.

 


Este anuncio de Ikea, nos recuerda que uno de los mejores tesoros que tenemos y que podemos compartir con los demás, es nuestro tiempo, y habla de saber priorizar y distinguir en nuestra vida lo verdaderamente importante de lo que no lo es.

“El tiempo no es oro, el oro no vale nada. El tiempo es vida” José Luis Sampedro.

 

Este vídeo nos habla de un arte japonés, que consiste en que cuando un jarrón se rompe, lejos de tirarlo, las grietas se rellenan con oro, de esta manera, el jarrón adquiere un incalculable valor y, estas grietas, se convierten en una gran metáfora de resiliencia, y de como todas nuestras heridas pueden ser convertidas en grandes aprendizajes.

 

“Tengo un arcoíris para cada nube” Maya Angelou.

“El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente”

Wayne Dyer.


En este anuncio, se nos habla de una de las claves y de lo que para mí es tener cinturón negro en Inteligencia Emocional, puesto que, ante un entorno muy ruidoso y estresante, aparece un hombre manteniendo una paz y una calma interior inquebrantable. Muy fácil de decir, pero no tan fácil de aplicar y de conseguir.

“Todos los problemas del mundo tienen su origen en que el ser humano es incapaz de sentarse tranquilo, solo y en silencio en una habitación” Blaise Pascal.

 

Este video, nos habla de lo que se conoce como atención selectiva, y de cómo nuestra percepción de la realidad, está influida y distorsionada en base a aquello que más importancia le damos.

 

“No vemos el mundo como es, sino como somos nosotros” Jiddu Krishnamurti.

 

 

Este pequeño cortometraje, nos plantea una reflexión interesante sobre la impaciencia, y la importancia de cultivar la compasión y la paz interior.

 

“La recompensa de la paciencia, es tener más paciencia” San Agustín.

 


Este vídeo es uno de mis preferidos, habla de conceptos como la zona de confort y, de cómo el miedo, es a menudo uno de los mayores frenos para vivir la vida que deseamos.

“Deja que tus miedos sean tu consejero, no tu carcelero” Tony Robbins.

 


Este último vídeo, es para mí el más potente de esta lista. Habla de la historia de Cristian, y nos muestra hasta qué punto, nuestras creencias sobre la realidad influyen y determinan los resultados que obtenemos en la vida.

“Tanto si crees que puedes como si crees que no, en ambos casos estarás en lo cierto” Henry Ford.

 

 

 

0

Blog

“Be water my friend”

Bruce Lee.

¿Te ha pasado alguna vez que has estado tan metido y conectado con alguna experiencia, que has sentido como si el tiempo se parase. Ese momento en que de repente miras el reloj o sales de ese estado, y tomas conciencia de que llevabas un largo rato y ni te habías dado cuenta. Un tiempo, en el que estabas tan concentrado con lo que hacías, que eras uno mismo con la experiencia, donde los problemas y el dialogo interior eran disipados y sustituidos por un nivel profundo de disfrute y conexión con el momento presente?

Puede haber sido leyendo un libro, preparando alguna comida, realizando algún proyecto, disfrutando de una conversación, realizando algún deporte, practicando algún hobbie, etc.

A esta experiencia, es lo que se le conoce como Flow, Fluir o experiencia de Flujo, un término acuñado por el Psicólogo Mihaly Czsisnetmihaly en la década de los años 70, relacionado con un estado emocional intenso, positivo, de gran creatividad y placentero.

El Flow o experiencia de flujo, podemos definirla en palabras de Czsisnetmihaly  como  “El flujo o Estado de Flow es un estado subjetivo que las personas experimentan cuando están completamente involucradas en algo hasta el extremo de olvidarse del tiempo, la fatiga y de todo lo demás, excepto de la actividad en sí misma”

Y es que el Estado de Flow está relacionado con el bienestar y la felicidad,  y nos aportan significado a nuestra vida, por lo que en este post, vamos a ver de qué se trata exactamente, y cómo podemos cultivar más estados de estos en nuestra vida diaria.

El estado de Flow se produce cuando hay un encaje armónico y equilibrado entre la tarea o reto que realizamos y nuestro nivel de habilidad o competencia. Esto, plantea un reto en sí mismo y una paradoja, puesto que a mayor nivel de habilidad o competencia, mayor tendrá que ser el nivel de reto, encontrando un equilibrio para poder experimentar Flow,  porque si la actividad que estamos realizando es muy superior a nuestro nivel de competencia, esta nos producirá ansiedad y, si el nivel de competencia es mucho mayor que el reto o tarea a realizar, esto nos hará experimentar aburrimiento o apatía.

“El pasado es historia, el futuro un misterio, y este momento es un regalo. Es por eso que se le llama PRESENTE”

Deepak Chopra.

En cuanto a las características de la experiencia de flujo, se encuentran las siguientes:

  1. Existe una atención y un foco intenso en lo que se hace. Se vive completamente absorto en la tarea o experiencia. Estado profundo de presencia.
  2. Hay una sensación de éxtasis y de placer mientras se realiza la actividad.
  3. Sensación de claridad y de control, hay un objetivo concreto. Sabes lo que estás haciendo en cada momento.
  4. Existe un Feedback inmediato, y tus habilidades y capacidades se adecuan al reto o tarea perfectamente.
  5. Hay una sensación de crecimiento, expansión y de que es posible realizar esa tarea a pesar de las dificultades.
  6. Desaparece la sensación de tiempo. Experimentamos un estado de conciencia organizado que unifica pensamiento y acción.
  7. Te sientes parte de algo más grande que tú.

Como ya apuntábamos más arriba, la experiencia de flujo es una sensación de disfrute y placentera, que nos produce bienestar y, también es un estado que nos permite expandir nuestros talentos y capacidades, nuestra creatividad y nuestro potencial, y a ser más eficientes en las tareas que realizamos, es por ello, que hoy me gustaría compartir algunas claves para poder entrenar y poder vivir más estados de Flow en nuestro día a día.

Claves prácticas para experimentar Flow:

  1. Introduce en tu rutina diaria la práctica de algún Hobbie o actividad que te motive o te llame la curiosidad.
  2. Pon el foco en tus fortalezas a la hora de realizar tus tareas diarias, por ejemplo, si en tu trabajo tu punto fuerte es la creación de relaciones o la comunicación, pon el foco en esa área.
  3. Establece objetivos claros y concretos, y desmenúzalos en partes pequeñas. Piensa en grande a través de la gestión del detalle. Mejor aprender una nueva melodía con placer, que frustrarte y no querer seguir tocando tu instrumento. Poco a poco, pasito a pasito.
  4. La actividad es en sí misma el regalo. Proceso, proceso y proceso. Que el objetivo final no nuble ni bloquee el momento presente. Céntrate en el proceso, no en el resultado.
  5. Evalúa y ajusta constantemente el equilibrio entre el nivel del reto que realizas y el de tu nivel competencia o habilidad.
  6. Concéntrate en lo que depende exclusivamente de ti.
  7. Cuida y prepara el contexto para tener las mínimas distracciones posibles.
0

Blog

 “Si un problema tiene solución ¿Para qué te quejas? y, si un problema no tiene solución ¿Para qué te quejas?”

 Proverbio Chino.

En este post, voy a compartir tres pequeños ejercicios que son muy sencillos de aprender y de poner en práctica, y que, si los convertimos en parte de nuestra rutina diaria, van a ayudarnos a entrenar nuestra Inteligencia Emocional y a mejorar nuestro bienestar.

El primero de ellos, es un ejercicio que encontré en el libro “Coaching personal” de Pam Richardson y, aunque puede parecer un ejercicio muy simple, convertido en un hábito diario, puede transformar nuestra vida de una manera muy poderosa. El ejercicio se llama “24 horas sin quejarse” y, básicamente, consiste en eso, es decir, en permanecer un día entero sin quejarnos por nada en absoluto.

Al principio, el ejercicio tendrá más que ver con una toma de conciencia de cuanto nos quejamos, y ganar en claridad en relación a cuánto tiempo y energía invertimos en la queja, para, según lo vayamos entrenando, incorporar el hábito de quejarnos menos en sí mismo.

No se trata de decir que la queja es algo malo, o de renunciar a nuestro derecho a la misma, sino más bien, de tomar conciencia de cuan a menudo ponemos el foco en el problema y no en la solución, o con qué facilidad entramos en un bucle de negatividad que nos resta energía y nos desgasta y que, paradójicamente, nos aleja de una actitud más proactiva y enfocada en lo que si podemos cambiar y en nuestro verdadero poder interior, es decir, ¿Qué depende de nosotros para mejorar o transformar algo?. Mi invitación, es que te lo tomes como un juego, y que cada vez que te descubras a ti mismo quejándote, vuelvas a empezar de nuevo. Con el tiempo, cuando tomes conciencia de cuanta energía solemos desperdiciar, y como esto hace que literalmente nos desgastemos emocionalmente y, por el contrario, cuando experimentes los beneficios de quejarte menos y como esto impacta en tu estado emocional, quien sabe, igual te apetece ir incrementando el tiempo sin queja.

“Siento luego existo”

Amit Abraham.

El segundo ejercicio que quiero compartir, es una variación de lo que se conoce como “La relajación progresiva de Jacobson”. Este método, fue creado en la década de los años 30 por este autor, y está orientado a conseguir un estado de reposo corporal y mental, y bajar niveles de ansiedad a través de la tensión/relajación de diferentes músculos del cuerpo.

Aunque el método tiene tres fases, vamos a enfocarnos en la primera, es decir, la fase donde trabajaremos desde el cuerpo para conseguir un estado de relajación. Para ello, podremos hacerlo o bien acostados sobre una superficie relativamente dura y con la cabeza ligeramente en alto, o bien sentados en una silla. Durante cada ejercicio combinaremos unos seis segundos de tensión con otros seis segundos de relajación, y por cada músculo, repetiremos el ejercicio tres veces.

Por ejemplo: Si empezamos con la cara, podremos arrugar la frente e ir lentamente relajándola a la vez que ponemos toda nuestra atención en esta parte del cuerpo. (Seis segundos de tensión y otros seis segundos de relajación “repetir durante tres veces con cada músculo”)

Es muy importante poner la atención durante cada ejercicio en los cambios que se producen entre el estado de tensión y relajación, y observar que partes de nuestro cuerpo están más tensas.

Estos son los diferentes músculos con los que trabajar:                       

  1. Relajación de cara, cuello y hombros:

– Frente: arrugar la frente y destensarla lentamente.

– Ojos: abrir ampliamente y cerrar lentamente.

– Nariz: arrugarla y destensarla lentamente.

– Boca: sonreír ampliamente y relajar lentamente.

– Lengua: presionar la lengua contra el paladar y relajarla lentamente.

– Mandíbula: apretar los dientes notando la tensión en los músculos laterales de la cara y en las sienes, para luego relajar lentamente.

– Labios: arrugar como para dar un beso durante unos segundos y relajar lentamente.

– Cuello y nuca: Flexionar hacia atrás, volver a la posición inicial. Flexionar hacia adelante, volver a la posición inicial lentamente.

– Hombros y cuello: elevar los hombros presionando contra el cuello, volver a la posición inicial lentamente.

  1. Relajación de brazos y manos:

Contraer, sin mover, primero un brazo y luego el otro con el puño apretado, notando la tensión en brazos, antebrazos y manos. Destensar lentamente.

  1. Relajación de piernas:

Estirar primero una pierna y después la otra levantando el pie hacia arriba y notando la tensión en las piernas: trasero, muslo, rodilla, pantorrilla y pie. Destensar lentamente.

  1. Relajación de tórax, abdomen y región lumbar (mejor sentado sobre una silla):

– Espalda: intentar que se toquen los omóplatos pero sin que lleguen a tocarse. Destensar.

– Tórax: inspirar y retener el aire durante unos segundos en los pulmones. Observar la tensión en el pecho. Espirar lentamente.

– Estómago: tensar estómago y destensar lentamente.

– Cintura: Tensar nalgas y muslos. Destensar.

“No juzgues cada día por lo que cosechas, sino por las semillas que plantas”

Robert Louis Stevenson.

El último ejercicio de este post, es una estrategia llevada a cabo y evaluada por el psicólogo Martin Seligman y su equipo, quienes han constatado que, incorporar esta rutina a nuestra vida, hace que disminuyan los niveles de depresión y aumente nuestra sensación de bienestar y satisfacción con la vida.

El ejercicio, consiste en que cada noche antes de dormir, apuntemos en un diario “3 cosas buenas” o positivas que nos hayan sucedido durante el día, estas tres cosas, no tienen por qué ser grandes acontecimientos, pueden ser simplemente situaciones que hayan sido placenteras o que te hayan reportado alguna emoción positiva, como por ejemplo, algo que hayas comido, alguna conversación interesante, algún encuentro con alguien que te importa, un trabajo bien hecho, haber hecho ejercicio físico, ver una película que te gustó, etc.

El reto es entrenar nuestro cerebro a poner atención y dar importancia a todas esas situaciones que vivimos y que nos aportan emociones y sensaciones agradables. Al principio, puede que nos cueste encontrar situaciones y hasta que tres nos parezcan muchas. Mi experiencia dinamizando talleres de Inteligencia Emocional es que a muchas personas les pasa esto al principio, pero una vez comenzado el proceso, estos momentos salen cada vez más rápido y podemos sacar hasta mucho más de tres al día. También es probable que cuando tengas un día muy estresante o muy negativo no te apetezca nada hacer esto, pero precisamente es en esos días cuando más partido le vas a sacar y cuando más lo necesitamos.

La manera de levarlo a cabo es la siguiente:

  1. Ponle un nombre o un título a ese momento “El abrazo que le di a mi hijo al dejarlo en el cole”
  2. Escribe esa vivencia con el mayor lujo de detalles, respondiendo a las preguntas ¿Por qué fue bueno ese momento para mí? ¿Qué tiene de positivo?
  3. Anota la emoción o la sensación positiva que sentiste.

 

0

Blog

“No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma”

Irene Orce.

Desde hace mucho tiempo que me encantan los Beatles, creo que no sólo fueron pioneros en muchos sentidos, sino que trascendieron y revolucionaron la música con su creatividad y esa magia que les caracterizó. Pero además, también son un buen ejemplo de desarrollo personal y hoy, me gustaría hablar de dos canciones creadas por ellos que lo reflejan.

Los Beatles, se han convertido en uno de los grupos más influyentes en la historia de la música moderna, de hecho, fue tal la magnitud y el impacto que consiguieron, que hasta a ellos mismos les costó gestionarlo. Si es verdad que los Beatles vivieron en carne propia ese eslogan que reza “Sexo, drogas y rock and roll”, lo que igual muchos desconocen, es que su fama, la “beatlemanía” y la popularidad ganada entre los años 62 al 65, Desembocaron en una crisis existencial. Tal y como apunta el periodista Mark Hertsgaard en su libro  “Los Beatles. Un día en la vida” esta crisis existencial que experimentaron quedó plasmada en su canción “HELP 1965” y es que, pese a “tener” todo lo que una persona podría tener: Fama, dinero, viajes, lujos…Unido a su momento vital, hizo que se comenzaran a cuestionar  sus vidas en un sentido más profundo.

Help: https://www.youtube.com/watch?v=DflrNOTbCTQ

Durante los dos años siguientes, los Beatles entrarían en un periodo de búsqueda e incursiones por diferentes tradiciones espirituales, viajarían a la india, experimentarían con drogas psicodélicas, etc. En definitiva, un viaje de búsqueda interior, que dos años después daría como fruto la canción “All you need is love 1967”

All you need is Love: https://www.youtube.com/watch?v=_OuYLGHkrBk

Creo que los Beatles tenían razón, y que no podrían haberlo descrito de manera más rotunda y sencilla, puesto que el amor es la energía que lo sustenta todo, y la clave de todas las claves.

Una de las cosas de las que me he dado cuenta en las formaciones que dinamizo, es el silencio que se crea cuánto lanzo la siguiente pregunta. De 1 a 10, siendo uno poco y diez mucho, ¿Cuánto te amas a ti misma? , es muy curioso porque es muy raro que alguna persona se ponga una nota superior a 7, por no hablar de que la mayoría se ponen notas inferiores a 4. Y es que para mí, una de las claves de la Inteligencia Emocional, es sin duda el cultivo de nuestra autoestima, o como bien dice esta palabra: Auto (A uno mismo) y Estima (Amar) es decir, amarse a uno mismo. Esto no tiene nada que ver con la vanidad, el narcisismo o el cinismo, y de hecho, estas tres palabras reflejan precisamente una falta de esta.

 

“LOVE is the engine of the world”

Fuel Fandango.

Realmente, siento que la respuesta para todos y siempre es 10, lo que pasa, es que de alguna manera, lo vamos olvidando. Es por ello, que hoy me gustaría compartir una dinámica para ayudarte a recordar.

Esta dinámica consiste en escribirnos a nosotros mismos una carta de amor y, para ello, utilizaremos lo que yo llamo las palabras mágicas (Te amo, lo siento y gracias).

La manera en la que te invito a hacerlo,  es escribiendo la carta en segunda persona, es decir, si te llamas Pedro, pues comienza la carta con Pedro quiero decirte que te amo, te amo por… y todas esas razones por las que te amas y te aprecias, en este párrafo, puede serte muy útil usar lo que yo llamo piropoterapia, es decir, que cosas y mensajes bonitos te gustaría que te dijeran. Piensa en si pudieras tener delante a las cinco personas más importantes de tu vida, ¿qué cosas te gustaría que dijeran sobre ti?, también puede servirte, ¿De qué cosas te sientes satisfecho? o ¿Qué retos y obstáculos has superado y qué logros has conseguido?

En el segundo párrafo, utilizaremos Lo siento, lo siento por… esta es sin duda para mí, una de las partes clave, y en este sentido, me gusta mucho la frase de Eduard Punset que dice “De pequeños se nos dice que aprendamos de nuestros errores, pero cómo vamos  a hacer esto, si los seres humanos, nunca o casi nunca admitimos que nos equivocamos.” Así que en este punto te invito a que te preguntes ¿Qué acciones, palabras o decisiones pasadas todavía no me he perdonado? Y que te pidas perdón por todo ello, porque la única manera de trascender nuestros errores es a través de la sencilla y profunda comprensión que somos seres humanos en constante evolución, y que los errores son parte del proceso y que, la mejor manera para avanzar, es sanar las heridas comprendiendo que siempre lo hacemos lo mejor que sabemos y podemos.

En el tercer párrafo, Gracias, gracias por… aquí, te invito a que escribas todos esos pequeños gestos o acciones en los que has contribuido de alguna manera a mejorar la vida de los demás, todas esas acciones que de alguna manera han generado impacto positivo en otras personas, como quedar con algún amigo para que se desahogue contándote un problema, o cuando invitaste a cenar a alguna amiga…

Por último, la invitación que te hago, es la de buscar a alguna persona de tu confianza, y a que le pidas que sea la voz de tu conciencia, de manera que puedas cerrar los ojos y que esta persona te lea la carta, como metáfora de que es tu propia conciencia recordándote que, la respuesta a la pregunta de ¿cuánto te amas a ti misma?, siempre ha sido y será 10 y, lo que nos separa de recordarlo, es tan sólo ruido que estamos invitados a despejar.

0