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“Las palabras son, en mí no tan humilde opinión, nuestra más inagotable fuente de magia, capaces tanto de infringir daño como de remediarlo”

Albus Dumbledore.

Desde hace un tiempo, vengo interesándome por la etimología de las palabras, esto es, por el origen y su historia. De hecho, la etimología de la palabra etimología significa “la cualidad de la verdad de una palabra”. Y es que durante estos años, me ha venido sorprendiendo, como hay palabras que usamos a diario, y que esconden una gran sabiduría que a veces ignoramos y, al mismo tiempo, de cómo una palabra puede, como la frase que encabeza este post, acariciar o rasgar el alma de otro ser humano.

Por esta razón, en este post, voy a compartir algunos de los hallazgos que he hecho y que más me han llamado la atención.

  • Inteligencia: El significado etimológico de esta palabra esEl que sabe elegir de entre varias opciones”, haciendo alusión, por un lado, a nuestro libre albedrío y capacidad para elegir y, por otro, a las opciones que, en gran medida, dependerán de nuestro nivel de conocimiento, comprensión y sabiduría. Algo que con aprendizaje, práctica y estudio se puede mejorar y ampliar.

 

“Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano” Isaac Newton.

 

  • Emoción: Tanto la palabra emoción como motivación, comparten la misma raíz latina movere, que significa “Moverse hacia, moverse a” es decir, que tanto las emociones como nuestras motivaciones, son las energías que nos empujan a la acción. Como la misma palabra motivación nos dice: Motiv/Motivos ción/Para la acción.

 “Quien quiere encontrará un medio, quien no, una excusa” Proverbio árabe.

  • Recordar: Esta es una de mis palabras preferidas, puesto que como Formador en Inteligencia Emocional, me he dado cuenta de que muchas veces, mi función se asemeja más a la de un recordador, puesto que algunas de las cosas que comparto, son conceptos que la gente ya sabe pero los cuales, bastante a menudo, no les prestan atención o no los ponen en práctica. Recordar etimológicamente significa “Volver a pasar por el corazón”

“Saber y no hacer, es aún no saber” Proverbio Zen.

  • Trabajo: Cuándo descubrí de donde venía esta palabra, comprendí como es que a mucha gente no le gusta para nada trabajar, y es que este término, viene de Tripalium, un instrumento de tortura consistente en tres palos, donde se amarraba a los esclavos para azotarlos. Es por ello, que a mí me gusta más hablar de Profesión, es decir: Profe/convertirte en un profesional sión/de aquello que te apasiona.

 

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” Confucio.

  • Rencor: La palabra rencor, viene etimológicamente de Rancere, que significa

“Volverse o estar rancio”, para mí, es muy ilustrativo puesto que cuando sentimos rencor por alguien, es como si de alguna manera, nuestro corazón se volviera un poco rancio.

«Aferrarse al odio es como tomar veneno y esperar que la otra persona muera» Buda.

  • Coraje: Esta palabra, significa etimológicamente “Poner el corazón por delante”, y para mi es una de las grandes claves si queremos disfrutar de la vida que realmente anhelamos.

 

  1. “El coraje es estar muerto de miedo, y aun así, subirse al caballo” John Wayne.
  2. “Aunque tenga miedo, hágalo igual” Susan Jeffers.
  3. “Deja que tus miedos sean tu consejero, no tu carcelero” Tony Robbins.
  4. «Todo lo que deseas está al otro lado del miedo» Jack Canfield.
  5. “Detrás de tus grandes miedos, se esconden tus grandes sueños” Alejandro Jodorowski.

 

  • Felicidad: La palabra felicidad fue uno de mis grandes hallazgos, y una de las razones por las que llamo a los talleres que hago de Inteligencia Emocional “Jardinería Emocional”. La raíz latina de esta palabra viene de Félix, que significa fértil, fecundo y abundante. Y es así como a mí me gusta ver la naturaleza humana, como que somos jardines fértiles y fecundos y, al mismo tiempo somos los jardineros, esto quiere decir que, aquello que plantamos y cultivamos es lo que crece en nuestro interior.

 

En estos enlaces puedes leer unas reflexiones en sintonía con esta idea:

 


                 “Uno planta su propio jardín y decora su propia alma” Jorge Luis Borges.

“La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha”

Michel de Montaigne.

  • Descubrir: La palabra descubrir, significa desde su etimología “Destapar algo que estaba oculto” y desde mi punto de vista, esto tiene que ver con la gran invitación que nos hace la escuela de la vida y el gran viaje hacia quién verdaderamente somos. Y este viaje tiene, en muchas ocasiones, más que ver con desaprender que con aprender.

 

“La vida tiene una forma muy curiosa para camuflar las respuestas, de tal manera, que sólo se hacen evidentes a aquellos que tienen la motivación para buscarlas” Jim Rohn.

 

  • Educación: La palabra educación viene de Educare, que significa “Cuidar, guiar y acompañar” y Exducere, que significa “Sacar o extraer de dentro a fuera”. Creo que la educación con mayúsculas, es el proceso por el que los maestros acompañan a los alumnos, para que estos descubran por sí mismos cuál su verdadero potencial, y cómo ponerlo al servicio de los demás.

 

“La educación no es llenar un cubo vacío, sino encender un fuego latente” William Butler.

 

  • Éxito: La palabra éxito viene del latín exitus y significa “Salida”, de hecho, en inglés salida se escribe exit. Desde mi manera de entenderlo, hemos distorsionado esta palabra confundiéndola con fama, dinero y reconocimiento, que están muy bien y no tengo nada en contra de ello, lo que sí que creo, es que personas como Messi, Shakira, Picasso y otros tantos, son personas o han sido verdaderamente exitosas, porque han sabido canalizar, extraer y compartir el potencial que tienen o tenían dentro, y ese es para mí, uno de los elementos fundamentales de su éxito.

 

“No te mueras con la música en tu interior” Wayne Dyer.

 

  • Reflexión: La palabra reflexión viene de Re/Volver a y flexión/Doblar, es decir, que su significado etimológico viene a decir algo como “Acción de volver a doblar”. Creo que uno de los mayores frenos para crecer como seres humanos, es que no solemos cuestionarnos nuestras creencias y nuestra manera de pensar, y si bien a nivel físico es innegable e indiscutible la transformación que vamos experimentando con el paso de los años, en algunas personas, su manera de pensar queda prácticamente estática desde su adolescencia.

“Aunque los seres humanos tenemos una capacidad extraordinaria para cambiar de opinión, por alguna extraña razón odiamos hacerlo” Eduard Punset.

  • Humano: La palabra humano lleva la raíz etimológica humus que significa “tierra”, y el sufijo –ano, que significa “perteneciente a”, por lo que humano viene a significar “El que pertenece a la tierra”. Creo que es un mensaje que muchos hemos olvidado, hasta el punto de estar maltratando y destruyendo el maravilloso planeta donde cohabitamos con otros seres vivos.

“La tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra” Jefe Seattle.

  • Jugar: La palabra jugar viene del latín Iocari y significa “Hacer algo con alegría”, con respecto a esto, hace tiempo leí un estudio que decía que cuando somos niños, reímos una media de 400 veces al día y, cuando nos hacemos adultos, esta media se sitúa entre 20 y 50. En los talleres que realizo de Risoterapia, me sorprende como muchas personas adultas, después del taller comparten que llevan incluso años sin reírse de esa manera, y es que para mí, la risa, es un asunto para tomarse muy en serio.

 

En estos enlaces puedes leer más sobre la importancia y los beneficios de la risa:


«No dejamos de jugar porque envejecemosenvejecemos porque dejamos de jugar» George Bernard Shaw.

  • Entusiasmo: La última palabra de esta lista, significa etimológicamente “Inspiración divina o el que lleva a un dios dentro”, creo que la gran crisis que vivimos la mayoría de las personas en las sociedades occidentales u occidentalizadas, es una crisis de brillo en los ojos, una gran desconexión con nuestra propia alma, que nos hace tener vidas superficiales e insípidas. No hay más que echar un vistazo a un grupo de niños pequeños jugando, para ver que, ahí lo raro es que a un niño no le brillen los ojos, cosa que no es tan común en grupos de adultos. Es por eso que como decía arriba, el verdadero éxito es conectar con nuestra alma y buscar maneras de canalizarla para aportar lo mejor de nosotros a los demás.

 

Puedes leer  una reflexión sobre este tema en el siguiente enlace: https://bit.ly/2Mkh7Nt

“No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana” Pierre Teilhard de Chardin.

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“Por supuesto, la motivación no es permanente. Pero tampoco lo es el baño; es algo que debe hacer de forma regular”

Zig Ziglar.

Hace un tiempo descubrí a una investigadora, Amy Cuddy, experta en comunicación y lenguaje no verbal, quien, entre otras cosas, empezó a preguntarse cómo es que personas invidentes de nacimiento, cuando terminaban una carrera en primera posición, lo celebraban con la conocida postura de la victoria, es decir, con los brazos extendidos hacia arriba en forma de V. ¿Cómo podía ser que estas personas imitaran la misma postura que los demás atletas, si nunca la habían visto?

Estas y otras preguntas, han llevado a Amy a estudiar en profundidad la universalidad del lenguaje gestual y de qué manera este, está ligado y relacionado con nuestras emociones. Por ejemplo, uno de los descubrimientos que ha hecho, es el de que cambiando nuestra postura, podemos cambiar la química de nuestro cuerpo y, por lo tanto, la emociones, de manera que simplemente cambiando nuestra corporalidad a lo que ella llama, posturas de poder o expansivas, podemos bajar los niveles de cortisol “la llamada hormona del estrés” y sentirnos más confiados y seguros.

Dos de estas posturas, son las que ella llama la postura del ganador y la postura de wonder woman, que puedes ver en las siguientes imágenes:

  1. Postura del Ganador.

  1. Postura Wonder Woman.


Para mí, fue un hallazgo sorprendente el hecho de descubrir que, cambiando nuestra postura durante varios minutos, la química de nuestro cuerpo y, por lo tanto las emociones,  también pueden cambiar.

De hecho, podemos ver que tanto nuestro bienestar como nuestro malestar emocional, tienen un componente químico relacionado.

Se ha estudiado que:

  • La ansiedad está relacionada con niveles bajos de dopamina.
  • La depresión con niveles bajos de dopamina y serotonina.
  • El estrés con niveles altos de cortisol.
  • El miedo y la ira con niveles altos de adrenalina y noradrenalina.
  • La felicidad con altos niveles de dopamina, serotonina y endorfinas.
  • El amor con altos niveles de dopamina, serotonina y oxitocina.

 “Sé consciente de que en este momento estás creando. Estás creando tu próximo momento basado en lo que sientes y piensas. Eso es lo que es real”

Doc Childre.

Así que, podemos decir, que existe una química del bienestar formada por la serotonina, la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.

  • La Serotonina, es una sustancia que influye notablemente en nuestro estado de ánimo y se libera tras realizar actividad física o ejercicio. Su incremento es responsable de una sensación de calma que nos aleja de estados depresivos, y nos permite conciliar mejor el sueño, calma la ansiedad y alivia la depresión. Algunas maneras de producirla son el hacer ejercicio, la meditación y la relajación, y el contacto con la naturaleza.

 

  • La Dopamina nos permite experimentar placer tras la actividad física y tras conseguir un logro o una meta. Podemos cultivarla con ejercicio y aprendiendo a establecer metas, alcanzándolas y celebrándolas.

 

  • Las Endorfinas son un opiáceo natural que nos produce una sensación de bienestar y alegría, y nos ayuda a calmar dolores. También ayuda a reducir la ansiedad y el estrés. Su liberación está relacionada con el movimiento y el ejercicio, y una de las aliadas más potentes para su producción es la risa.

 

  • La Oxitocina es comúnmente conocida como la hormona del amor, y está relacionada con el contacto físico y los vínculos entre seres humanos. Una manera de producirla es lo que Elsa Punset llama “Los abrazos de seis segundos”, pero también todo lo que tenga que ver con contacto directo como besos, caricias, masajes y por supuesto, hacer el amor.

 

Si quieres  conocer más actividades que te ayuden a generar toda esta química del bienestar, puedes verlas en el artículo “12 Actividades Emocionalmente Inteligentes” en el siguiente encale: http://raulravelo.com/12-actividades-emocionalmente-inteligentes/

 

 

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 “La felicidad no se puede poseer, ganar o consumir. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, gracia y gratitud”

Denis Waitley.


Desde que empecé interesándome por el mundo del desarrollo personal y la Inteligencia Emocional, siempre me ha obsesionado buscar cosas sencillas de aprender, efectivas en sus resultados y sobretodo prácticas. Por esta razón, cuando encuentro recursos o actividades que cumplen con estos tres requisitos, me encanta compartirlas para que, aquellas personas que lo deseen, puedan introducirlas en sus rutinas diarias y poder disfrutar así, de un mayor bienestar psicológico y emocional.

Las 12 actividades de este post, son propuestas extraídas del libro “La ciencia de la Felicidad” de Sonja Lyubomirsky quien, basándose en la información extraída de sus estudios e investigaciones durante más de 30 años sobre el tema, nos invita a introducirlas en nuestra vida para entrenar y cultivar nuestro bienestar.

  1. Expresar gratitud. Una frase que forma parte del refranero popular es la de “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde,” y parece ser que esconde mucha sabiduría. A menudo, solemos enfocarnos en lo que nos gustaría tener y no tenemos, lo que creemos que nos hace falta o necesitamos, hasta el punto, de olvidarnos, obviar y dar por hecho lo que si tenemos. Una de las actividades y los hábitos más poderosos para mejorar nuestras vidas, tiene que ver con recordar y aprender a agradecer y disfrutar lo que si tenemos. Es por ello que, el primer ejercicio tiene que ver con regalarnos una vez a la semana (El domingo puede ser una buena opción para los que “empiezan su semana los lunes”) un espacio para escribir un diario de gratitud, donde recoger todas las cosas, experiencias o situaciones que nos hayan pasado durante la semana, por las cuales nos sintamos agradecidos.

 

  1. Cultivar el optimismo. Esta actividad tiene que ver con entrenar el hábito de identificar nuestros pensamientos más destructivos y negativos, y aprender a cuestionarlos y sacarles la parte positiva. Algunas preguntas que nos pueden ayudar en este proceso son las siguientes:
  • ¿Existe alguna manera más positiva de contarme esta historia?
  • ¿Cuál sería la versión positiva de este pensamiento?
  • ¿Cómo me hace sentir pensar de esta manera? y ¿Cómo tendría que pensar para sentirme de la manera que quiero?
  • ¿Qué pensamientos me vendría bien tener en este momento?
  • ¿Tengo la absoluta certeza de que lo que me cuento es realmente cierto? ¿Existe la posibilidad de que haya algo que no esté teniendo en cuenta?

 

  1. Evitar pensar demasiado. Hay un dicho budista que dice que “Nuestra mente es como un mono en celo saltando de rama en rama” y es que, si no sabemos gestionarla, nuestra mente puede entrar en bucles de preocupación infinitos dejándonos inmersos en el estrés y la ansiedad. Es por ello, que entrenar estrategias para “Salir del bucle” pueden ayudarnos. Dos hábitos que podemos poner en práctica son:

 

  • Saber tomar perspectiva, puesto que a veces nos implicamos tan emocionalmente en algún asunto que nuestra visión se ve limitada al problema y, paradójicamente, esto nos aleja muchas veces de buscar una solución creativa. Unas preguntas que pueden ayudarnos a ampliar el foco son: ¿Importará esto dentro de cinco años? ¿Importará este asunto en mi lecho de muerte?
  • Otra estrategia es la de enfocarse exclusivamente en lo que depende de uno y pasar de la preocupación a la acción responsable. ¿Qué depende de mí? ¿Qué puedo hacer yo? y ponernos manos a la obra.

 

  1. Practicar la amabilidad. Buscar la manera de realizar una acción altruista y amable todos los días por otras personas, es una de las vías más poderosas para experimentar felicidad y plenitud, y esto, puede hacerse con pequeñas acciones como ceder tu sitio en el autobús, ayudar a alguien a llevar la compra, dejar pasar a alguien antes mientras haces la cola en el banco, ofrecer un cumplido afectuoso y sincero, y un largo etcétera.
  1. Cuidar las relaciones sociales. Las relaciones con los demás son una de las mayores fuentes de felicidad y, paradójicamente, también de conflicto en los seres humanos. Somos seres sociales y estamos programados biológicamente para ello. Una de las claves para cultivar este aspecto, es la de dedicar tiempo de calidad para compartir con las personas importantes para nosotros, y otra, el mostrar afecto. Cómo dice Elsa Punset, necesitamos el Amor como el aire que respiramos, así que regálate poner en tu agenda prioridad para quedar y mostrarles tu amor a las personas importantes de tu vida.

 

  1. Desarrollar estrategias de afrontamiento. Si bien es verdad que la mayoría de estas actividades están planteadas para cultivar nuestras emociones positivas, también es muy importante aprender a gestionar y canalizar nuestras emociones negativas, para ello, una herramienta muy poderosa, es la escritura terapéutica, de manera que en momentos de tristeza, enfado, rencor, etc. Podemos soltar todo lo que pensamos y sentimos en un papel. También podemos utilizar otras formas como pueden ser la pintura u otros tipos de expresión artística.

 

“La felicidad no es una estación de llegada, sino un modo de viajar”
M. 
Runbeck.

  1. Aprender a perdonar. Si tuviera que elegir una actividad en cuanto a la profundidad e impacto en esta lista, esta sería sin duda la de practicar el perdón, una acción tremendamente valiente y a la vez liberadora. De hecho, me parece tan importante, que hace unos meses le dedique un artículo completo con un ejercicio para aplicar incluido. Puedes consultarlo en este enlace: http://raulravelo.com/im-sorry/
  1. Fluir más. El termino Fluir, estado de flujo o flow, es una palabra acuñada por uno de los mayores representantes de la psicología positiva, Mihaly Czsisnetmihaly, para definir esos momentos en los que estamos tan concentrados con alguna actividad, que tenemos la sensación de que el tiempo desaparece. En el siguiente artículo, puedes saber más sobre este tipo de experiencias, y algunos tips para aplicarlos en tu vida diaria: http://raulravelo.com/en-modo-flow/
  1. Saborear las alegrías de la vida. Otro de los retos que tenemos que tener en cuenta si queremos cultivar nuestra inteligencia emocional, es que las emociones negativas se agarran a nuestro cerebro como si tuvieran pegamento, y las positivas, resbalan como si tuvieran aceite. Este hecho tiene que ver con que nuestro cerebro está diseñado para la supervivencia y no para la felicidad. Una estrategia que nos puede ayudar con esta situación, es la de crear un álbum o una caja, donde podamos ir guardando pequeños símbolos, imágenes, textos escritos y objetos, que estén relacionados con experiencias positivas que vayamos viviendo y, de vez en cuando, regalarnos una sesión de recordatorio, para ampliar y reforzar todos esos anclajes positivos en nuestro cerebro.
  1. Comprometernos con nuestros objetivos. Una de las palancas que funcionan en los seres humanos como gasolina emocional, es la de tener retos, objetivos y sueños que den sentido a nuestra vida y, una manera de afinar esta palanca emocional, es la que nos proponen los coaches, es decir, la de plantearnos objetivos inteligentes “SMART”, y diseñar un plan de acción que desglose este objetivo en otros más pequeños, con sus correspondientes acciones y pasos a seguir. Te dejo el esquema del acrónimo SMART que aprendí hace unos años de un coach para establecer objetivos poderosos.

 

Objetivos Inteligentes:

 

  • eSpecífico (Que sea concreto)
  • Medible (Que pueda medir si lo he conseguido o no)
  • Alucinante (Que me flipe)
  • Realista (Que haya posibilidades de poder conseguirlo)
  • Temporalizable (Con la fecha en la que me gustaría tenerlo cumplido)

 

Para ayudarte a la hora de ponerte objetivos, puedes consultar este artículo donde te dejo un ejercicio para buscar palancas emocionales: http://raulravelo.com/la-muerte-es-un-gran-despertador/

  1. Ocuparte de tu alma. Si bien los seres humanos tenemos cuatro dimensiones, la física, mental, emocional y espiritual, muchos de nosotros olvidamos cultivar y prestarle atención a esta última. La dimensión espiritual, tiene que ver con buscarle un sentido a nuestra vida, practicar la introspección y el silencio, y preguntarnos y plantearnos, ¿cuál es el legado o contribución que quiero dejar en este planeta? Para ello, una práctica beneficiosa, es regalarnos 15 minutos al día para estar solos sin ningún estímulo y, aprender a conectar con nuestro interior para reflexionar sobre estas cuestiones. Como decía Séneca, “Para saber lo que verdaderamente necesitamos, hemos de preguntárselo al silencio”
  1. Ocuparte de tu cuerpo. Ya lo resumían muy bien los griegos con el famoso “Mens sana in corpore sano” y, si bien es fundamental dedicarle espacio a la introspección y al alma, no es menos importante ocuparnos de cuidar y nutrir nuestro cuerpo, para ello, básicamente tenemos que atender tres cuestiones fundamentales, alimentación, descanso y ejercicio. En cuanto a esta última, lo recomendable es introducir una rutina de unos treinta minutos diarios de actividad física, puedes comenzar con largos paseos, correr, patinar o ir en bici, pero lo importante es que vayas buscando rutinas que trabajen todas las áreas y músculos sin dejar ninguno de lado.
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