Blog

“La gente compra únicamente por tres cosas: Por reducir el miedo, por ahorrar energía y por sentir más placer o confort”

Jürgen Klaric.

Gracias a los avances y al desarrollo de campos como la neurociencia, cada vez estamos descubriendo nuevos aspectos fascinantes de cómo funciona nuestro cerebro.

Y aunque es verdad que tal cómo dicen los expertos, estamos todavía muy verdes en lo que respecta a esta ciencia, podemos ver por doquier como en nuestra cultura cada vez se pone más importancia y énfasis en todo lo que tiene que ver con nuestra mente y nuestras emociones.

Conceptos como neuroventas, neuroeducación, neuromarketing y neuroliderazgo, son palabras y expresiones cada vez más repetidas y usadas.

Pero en lo que respecta a la publicidad y al marketing, esto no es nada nuevo, pues los buenos expertos en el mundo de las ventas siempre han sabido o intuido que como dice el doctor Mario Alonso Puig, elegimos con el corazón y justificamos con la cabeza, por lo que un marketing efectivo no sólo busca un impacto a nivel racional, sino sobre todo a nivel emocional.

En el libro buyology de Martin Lindstrom “verdades y mentiras de por qué compramos” Lindstrom nos ofrece un amplio estudio sobre los diferentes disparadores emocionales o “Emotional triggers” que se usan para seducir a nuestro cerebro hacía la elección de un producto u otro. Colores, olores, música y todo un arsenal de estímulos que pretenden encender la llama de nuestras emociones y crear un impacto profundo, y es que hay muy poco de azar en las estrategias de marketing y publicidad de las grandes compañías.

No es casualidad que se inviertan muchísimos recursos en dichas campañas, desde el packaging hasta los eslóganes de marca, todo un trabajo orquestado para crear un vínculo emocional poderoso e inolvidable para nuestro cerebro.

No obstante, si hay algo que me fascina de ello, es cómo podemos ver que en el trasfondo de muchas de estas grandes campañas o mensajes, se esconden reflexiones profundas sobre cómo funcionamos como seres humanos, e incluso mensajes de los que podemos extraer interesantes aprendizajes.

“Una marca es una construcción emocional. Te ayuda a proyectar una imagen en el mundo que te gustaría poseer”


Martin Lindstrom.

En este post te voy a compartir siete eslóganes de grandes marcas con reflexiones relacionadas con la inteligencia emocional.

  • “Impossible is nothing” Adidas.

Este eslogan que lleva como mensaje el título del espectáculo de magia del Mago Pop “Nada es imposible” apela a nuestra capacidad de superación y de crecimiento personal más allá de nuestros limites, limitaciones y de nuestras creencias sobre lo que pensamos que es o no es posible. Por otro lado, también es una llamada al optimismo, la valentía y el coraje de atrevernos a ir más allá de esos límites incluso contra todo pronóstico, y hacer realidad la vida de nuestros sueños.

  • “Just do it” Nike.

El mítico himno de Nike “Just do it” es una invitación a pasar a la acción, a ir más allá de las ideas, los sueños o los miedos que nos paralizan, y dejarnos de excusas para entrar en el campo de juego. Y es que uno de los hábitos más comunes de las personas que consiguen resultados extraordinarios en sus vidas, es precisamente que son personas de acción y, parafraseando a Susan Jeffers, aunque tienen miedo, se atreven igualmente, porque las personas que tienen éxito en algún campo concreto de sus vidas no son personas que no se equivocan, sino que a pesar de los fallos y errores, aprovechan todo  el aprendizaje y el feedback de sus experiencias y no se detienen ante sus metas y objetivos, es decir, ellos no sólo hacen sino que además “They keep doing despite the obstacles”

  • “Compartida, la vida es más” Movistar.

Este conocido eslogan de movistar, apela a nuestra naturaleza más básica como humanos ya que, como seres sociales, las relaciones son un aspecto fundamental de nuestra vida, hasta el punto de que la calidad de estas es uno de los factores que más inciden en nuestro bienestar y felicidad, y sentir que le importamos a alguien y que podemos amar y sentirnos amados es una necesidad tan importante como el aire que respiramos.

  • “Lo importante no es que vengas, sino que vuelvas” Mc Donalds.

Siguiendo con el mensaje de arriba y relacionado a su vez con nuestro instinto más básico de supervivencia, cada vez que conocemos a una persona nueva, nuestro cerebro hace un análisis en cuestión de milisegundos buscando responder a una pregunta. Esta persona ¿Es amigo o enemigo? ¿puedo o no puedo confiar en ella? Esto lo saben muy bien las personas de negocios pues la confianza es el tesoro más preciado que podemos tener de otra persona. Es por ello que es muy importante desarrollar nuestra inteligencia social y diferentes competencias clave como la empatía y las habilidades sociales para conectar con los demás a niveles profundos y establecer relaciones de calidad pero, más allá de todas estas competencias, la honestidad y la coherencia son los factores que marcan la diferencia pues a largo plazo, como decía el eslogan de otro anuncio “El algodón no engaña”

  • “La potencia sin control no sirve de nada” Pirelli.

Este eslogan de un anuncio de la marca de neumáticos Pirelli, muestra una de las competencias más importantes de la inteligencia emocional como es el autocontrol, y es que la inteligencia emocional no es el triunfo de las emociones sobre la razón, sino el trabajo en equipo entre ambas, es decir, armonizar cabeza y corazón, razón y emoción, lo que significa ser más reflexivos a la hora de canalizar y expresar nuestras emociones, dando espacio a aquello que sentimos sin que la impulsividad tome el control, convirtiéndonos de esta manera en los líderes y no en los esclavos de nuestras emociones.

  • “Think different” Apple.

Think different es el mensaje característico de la marca de la manzanita. Este mensaje, nos conecta por un lado con la necesidad de expresar nuestra individualidad y sentirnos únicos y especiales y, por otro lado, apela a la creatividad, a hacer las cosas de manera diferente y a “salir fuera de la caja”

En este sentido, en un mundo donde cada vez los cambios se suceden más rápido y donde la incertidumbre es la constante, la creatividad unida a la innovación se han convertido en dos activos tremendamente valiosos en nuestra sociedad y esta, es decir, la creatividad, es una característica que está ligada al bienestar y a la felicidad, tal como nos muestra una de las mayores investigadoras en este tema, Sonja Lyubomirsky, quien estudiando durante más de 26 años a las personas más felices, concluye que entre los muchos beneficios que disfrutan estas personas, es que son personas muy creativas.

  • “Eres lo que piensas” Volkswagen.

Este último eslogan que he visto recientemente en un anuncio de la marca de coches Volkswagen, nos habla de como nuestra percepción e interpretación de la realidad influye de manera poderosa en como vivimos y nos posicionamos ante la vida. Se dice que cada día tenemos alrededor de 60.000 pensamientos y que el 90% de ellos son repeticiones del día anterior, por lo que la manera en la que afrontamos cada día tiene mucho que ver con nuestros pensamientos y la emociones con las cuáles estos nos conectan, así que, si queremos mejorar la calidad de nuestra vida, una de los aspectos más importantes donde podemos incidir es en la calidad de lo que estamos pensando en cada momento.

0

Blog

“Si te caes siete veces, levántate ocho”

Proverbio Chino.

Durante más de diez años me he dedicado a estudiar a dos tipos de personas. En primer lugar, las personas más felices y optimistas, estas personas que cuando las ves, las oyes y estás un rato con ellas dices, ¡NO SÉ QUE ES LO QUE TE HAS TOMADO, PERO YO QUIERO UN POCO DE ESO¡ Ese tipo de personas con las que después de relacionarte con ellas sales inspirado, recargado, lleno de energía y esperanza y, aunque tienen problemas y retos como la mayoría del resto de los mortales, su actitud y su manera de lidiar con sus problemas y con la vida en general, son una palanca de motivación e inspiración para la mayoría de nosotros.

En segundo lugar, las personas más resilientes, es decir, esas personas que, a pesar de vivir situaciones complicadas o traumas emocionales muy duros, son capaces no solo de volverse a levantar, sino de extraer un beneficio y un aprendizaje de esas vivencias, experimentando lo que en psicología se conoce como crecimiento postraumático. Son personas que ante las dificultades de la vida no tiran la toalla y se crecen ante la adversidad, retándose a ellas mismas para evolucionar como personas.

Una de las grandes conclusiones a las que he llegado es que, sin duda, optimismo y resiliencia y resiliencia y optimismo, son las dos caras de una misma moneda y que, felicidad y resiliencia van de la mano.

Para ejemplificar esto, déjame que te comparta un estudio muy interesante que se realizó con los nadadores de la selección americana. En este estudio, se seleccionaron a los nadadores más optimistas y a los más pesimistas para hacer el siguiente experimento: Después de realizar una prueba de natación, se le pidió al entrenador que mintiera sobre los resultados a los nadadores, de modo que todos recibieron un peor resultado del que realmente habían hecho para, después de dejarles unos minutos de descanso, darles la oportunidad de volver a realizar la prueba. Después de realizar la prueba por segunda vez, el resultado fue que los nadadores optimistas mejoraron su tiempo “El real” de la prueba anterior, mientras que los más pesimistas lo empeoraron.

De este estudio podemos extraer varias reflexiones. La primera de ellas es que ninguno de los nadadores, ya fueran más pesimistas u optimistas negaron la realidad, en este caso, el supuesto resultado que les habían dado, y es que muchas veces se suele tildar a las personas optimistas como que son ilusos o que de alguna manera niegan los problemas y, como refleja este estudio, esto no es realmente así. Por otro lado, vemos que la gran diferencia es que los más pesimistas tiraron la toalla y no pusieron énfasis en superar su supuesta marca o limitación, mientras que los optimistas no solo creyeron en la posibilidad, sino que además se esforzaron para dar todavía más de los que habían dado, dejando patente que resiliencia, superación y optimismo están estrechamente ligados.

Pero, aunque pudiéramos pensar que el optimismo y la resiliencia son actitudes y recursos internos verdaderamente valiosos para disfrutar de una vida más plena y feliz, queda una cuestión importante por resolver ¿Se puede aprender a ser más resiliente y optimista?

La respuesta a esta pregunta es que en efecto uno puede, si quiere, ser más optimista y más resiliente y, en este sentido, hay dos características clave para realizar este proceso que son, por un lado, la motivación, es decir, querer hacerlo y, por otro lado, compromiso para cambiar y entrenar ciertos hábitos mentales, emocionales y comportamentales para que esto suceda.

“No te tomes la vida demasiado en serio, nunca saldrás vivo de ella”

Elbert Hubbard.

Uno de los grandes referentes en el tema de la resiliencia en España es el experto en humanización de la salud, duelo y bioética José Carlos Bermejo, reconocido profesor y escritor en temas relacionados con la muerte y el acompañamiento en procesos de duelo.

Según él, existen cuatro factores clave para la resiliencia y como veremos, también están relacionados con el optimismo, y son los siguientes:

  • Cambio de la historia personal. El primer factor tiene que ver con cómo nos contamos lo que nos pasa, y es que una cosa son los hechos que vivimos y otra muy diferente como nos contamos esos hechos. En este sentido entrenar una actitud resiliente y optimista tiene que ver con contarnos lo que nos pasa de una forma amable y compasiva, poniendo el foco en lo que depende de nosotros al 100%, y no prestar tanta atención a aquello que no depende de nosotros. Supone una mentalidad de responsabilidad ante la vida y no de victimismo, de ser co – creadores y no simples observadores y marionetas del destino, y de decidir a qué le doy importancia y de qué manera quiero posicionarme ante la vida, como capitán de mi destino o como una bolla que flota a la deriva y a merced de las circunstancias.

Para expresar el poder y la contundencia que supone como nos contamos lo que nos sucede y a que le prestamos atención, te comparto a modo de ejemplo dos frases que lo expresan de manera perfecta.

  • “Para aquel que busca ofensas, nunca le faltarán oportunidades” Wayne Dyer.
  • “Quien quiere cantar, siempre encuentra una canción” Proverbio Sueco.
  • Saber tomar perspectiva. Una de las mayores expertas en el estudio de las emociones positivas es la doctora Barbara Fredickson quien, entre otras cosas, ha estudiado la influencia y el impacto de las emociones positivas y su relación con la resiliencia. De sus estudios ha podido constatar que uno de los ingredientes clave que tienen las personas más resilientes es que experimentan en promedio más emociones positivas y esto, permite tener una visión más amplia de los problemas y nos conecta con estados de mayor creatividad e innovación, ayudándonos a buscar soluciones alternativas a los retos que enfrentamos.
  • Sentido del humor. Unido a lo anterior, la risa y el sentido del humor es uno de los grandes antídotos y recursos con el que la sabiduría de la vida nos dota desde que nacemos, y es que la risa es un recurso maravilloso no solo para nuestro bienestar y equilibrio emocional, sino que además, reduce los niveles de estrés, la ansiedad y la depresión entre otros efectos positivos.
  • Esperanza. En cuarto y último lugar, la esperanza, pero no una esperanza naive de que todo va a ir como uno quiere, sino la esperanza de que, aunque en la vida hay momentos duros también hay innumerables momentos maravillosos y mágicos que nos esperan y merecen la pena ser vividos y, por otro lado, la esperanza de que de alguna manera, seremos capaces de resolver los problemas que nos vayamos encontrando, porque tenemos la fe de confiar en nuestros propios recursos internos para ir transitando cada caída y cada golpe que nos trae la vida.

Así que como ves, estos cuatro factores están al alcance de todos para poder cultivarlos y, como te comentaba más arriba, la clave más importante es tener la motivación (Querer) y el compromiso (Ponernos a ello) ¿Te apetece?

0